Los roscos de viento son uno de esos dulces típicos que aparecen en muchas casas durante la Semana Santa, aunque lo cierto es que apetecen en cualquier momento del año. Su textura ligera, ligeramente crujiente por fuera y tierna por dentro, los convierte en un bocado muy agradecido tanto para el desayuno como para la merienda.
Se trata de una receta sencilla, con ingredientes básicos que suelen estar en cualquier cocina. Además, admite diferentes acabados: desde la versión más simple con azúcar glas hasta opciones más elaboradas con almíbar. En esta receta te explico cómo hacer roscos de viento paso a paso para que te queden en su punto.
Ingredientes (para unos 15 roscos)
- 250 ml de leche
- 125 ml de aceite de oliva suave
- 250 g de harina de trigo
- 6 huevos
- 1 sobre y medio de levadura química (unos 24 g)
- 1 cucharada rasa de azúcar
- Azúcar adicional para rebozar (opcional)
- Almíbar (opcional)
Cómo hacer roscos de viento paso a paso
1. Precalienta el horno
Precalienta el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo para que esté listo cuando formes los roscos.
2. Calienta los líquidos
En un cazo, añade la leche, el aceite y el azúcar. Lleva a ebullición a fuego medio.
3. Incorpora la harina
Cuando empiece a hervir, añade la harina de golpe y remueve rápidamente con varillas o cuchara de madera. Mezcla hasta obtener una masa homogénea sin grumos.
4. Añade los huevos uno a uno
Retira del fuego y deja templar unos minutos. Incorpora los huevos uno a uno, integrando bien cada uno antes de añadir el siguiente. Este paso es clave para conseguir una masa ligera y aireada.
5. Añade la levadura
Incorpora la levadura química y mezcla hasta que la masa quede suave y uniforme.
6. Forma los roscos
Pasa la masa a una manga pastelera con boquilla ancha. Sobre una bandeja con papel de horno, forma los roscos dejando espacio entre ellos.
7. Hornea
Hornea durante unos 30 minutos en la parte media del horno, hasta que estén dorados y hayan subido.
Cómo servir los roscos de viento
Con azúcar
Una vez templados, puedes rebozarlos en azúcar o espolvorear azúcar glas por encima.
Con almíbar
También puedes bañarlos en almíbar para un acabado más jugoso. Solo tienes que preparar un jarabe ligero con agua y azúcar y pasar los roscos por él.
Consejos para que queden perfectos
- Añade los huevos poco a poco para conseguir la textura correcta de la masa.
- No trabajes la masa en caliente para evitar que los huevos se cuajen.
- Deja espacio entre los roscos, ya que crecen en el horno.
- No abras el horno durante la cocción para que no bajen.
