En primer lugar, limpiamos bien las pechugas y las cortamos en tacos de tamaño mediano. Cortamos también las verduras en tiras finas.
A continuación, ponemos una sartén calentando en el fuego junto a dos o tres cucharadas de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, añadimos el pollo, las verduras y las especias. También se pueden añadir unos cuantos langostinos pelados.
Cuando el pollo cambie de color y la verdura esté blanda, añadimos la crema de cacahuetes, que se puede encontrar fácilmente en cualquier supermercado o tienda online.
Una vez veamos que todos los tacos de pollo están impregnados en mantequilla o crema de cacahuetes, incorporamos la leche evaporada o nata líquida. Si estamos buscando una receta apropiada para dietas de bajada de peso, podemos sustituir la nata por leche semidesnatada.
Seguimos removiendo para que el pollo no se pegue en la sartén y probamos el resultado, incorporando un poco de sal en caso de que lo veamos necesario.
Unos minutos después, la salsa ya estará espesa y las pechugas bien cocinadas, listas para servir.